lunes, 17 de julio de 2017

Vacaciones



6.00 de la madrugada, desnuda en una terraza frente al mar.
 La playa está desierta, hay un silencio excitante.

Me quedo extasiada escuchando las olas romper, mirando la preciosa luna.
 Los pÁjaros anuncian el amanecer.
La brisa hipnotiza mis sentidos, llevan y traen recuerdos,  siento paz .

Me gusta ver el amanecer ( mi ritmo circadiano ya está demasiado trastornado.)
 Me gusta reencontrarme con el mar, el que me vio crecer lejos de mi tierra natal y del que me arrancaron y al q tengo que volver aunque sea por rebeldía.

Para mi, casi un ritual, asomarse a ese mar infinito, bravo, oscuro que guarda en sus profunfidades todas nuestras noches revueltas  y mis secretos susurrados, o en calma cuando me siento feliz de estar junto a él, cuando mis pulmones se llenan d Aires renovados y el salitre impregna mi piel.

Que mis pensamientos se pierdan en su infinito horizonte y que su olor y murmullo me recuerde que sigo estando aquí.




#### De Vacaciones #### Me tomo un descanso.

Cuando me extiendo junto al mar,
existe el agua y su palpitación
y un cielo azul cuya profundidad
es demasiado grande para mi.

Sentir el mar, su lentitud viviente,
es la magnificencia y el olvido,
pero sentir la vida de los camaradas
es ser el camarada de uno mismo.

El cielo inmóvil tiene su razón,  lo sé,
pero la razón que hay en nosotros
existirá aún cuando este cielo
haya sido borrado por el viento y el frío.

A. Gamoneda

"¿ De qué servirá la calidez del verano sin el frío del invierno para darle dulzura?"


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