martes, 24 de abril de 2018

Qué es la energía?


Según qué ciencia? Según la psicología? La filosofía? La religión? El holismo?
Que definición damos a esa fuerza qué todos poseemos y que trasciende a las palabras? Esa capacidad y potencial que por mucho que intentemos maquillar, siempre te delata.
La energía es un entramado de vibraciones entretejidas, entrelazadas que forman un tapiz más complejo de lo que podamos imaginar. Aunque tampoco debemos abordarlas como algo abstracto.
El organismo no es una mera estructura física formada por moléculas.
Cuando nos permitimos creer que podemos desarrollar nuevas sensibilidades y estamos atentos a las señales empezamos a percibir el mundo y nuestro propio cuerpo de manera distinta.

Todos hemos sentido malas vibraciones ante la mirada, los gestos, la presencia de alguien. O al contrario, hemos sentido química, una reacción, sincronización, una cópula, un encuentro o baile de energías.


Advertimos muchas señales en el día a día. Irradiamos y captamos sensaciones. La energía se transforma constantemente. Hay que prestar atención a nuestra intuición y cuidar lo que desprendemos y recibimos según nuestro estado de ánimo, vivencias, bloqueos, miedos, inseguridades. Tenemos una gran capacidad a nuestro alcance. El lenguaje verbal, no verbal, el corporal, todo lo que acarrea la vida cotidiana, la vitalidad, el dinamismo, la acción. Afecta al vigor físico y a nuestros músculos. El dolor contractura,  el placer relaja y  descongestiona.




Quién no ha tenido una racha en la que atraía todo lo negativo? Y sentirte en la necesidad de encontrar algo que no sabes muy bien que es . La energía de carácter nos acompaña donde vayamos. Yo a veces he hecho unos cuantos kilómetros sin saber que andaba buscando.
Construimos muros de hormigón.
El estilo de vida actual causa estragos.
Tu energía se proyecta hacia afuera, tocando todo lo demás. La energía está en el aire que respiramos, en la naturaleza, en lo que damos y recibimos, en cómo tratamos a nuestros
semejantes, en nuestra capacidad de transformación y canalización .
A veces el cuerpo se convierte en nuestro propio vertedero.
Hay que alimentar , depurar y entrenar a nuestra energía . Para no sentirte desconectado ni cargado y desechar lo que nos obstruye. El dolor, la tensión del día a día acumula residuos emocionales.


Circula por nuestro cuerpo, alma, psique y engendra procesos psíquicos.  La energía a veces necesita de la antítesis y las polaridades ,fuerzas antagónicas  para que pueda tener lugar un proceso de compensación . Sobre la energía circulan muchas teorías dignas de estudio.
Cuando conectas, aunque sólo sea un segundo, todo va a cámara lenta, la sensación es exquisita, jubilosa. Si te abres a la sensibilidad, podrás sentir esa sutil y sublime sensación como un hormigueo que te reactiva y regenera. Recorrerá todo tu ser, sentirás como el calor invade tu cuerpo y la intensidad de todo a nuestro alrededor.
Cuando se obstaculiza, no puede fluir ni salir y regresa, ese obstáculo rompe nuestro equilibrio . Tiene que expandirse.
En mis sesiones, necesito que las energías fluyan y convulsionen. Te necesito neutro. Necesito mucho más que tu cuerpo físico.
Por eso este trabajo es tan interesante, porque va más allá de lo tangible, de lo visual, lo estético o fisiológico. Es una experiencia que conmigo o con cualquier otr@ profesional deberías experimentar.




2 comentarios:

  1. Me ha encantado, más aún viniendo de una persona que irradia y transmite tanta energía.

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  2. Me ha encantado. Ese post me vibra. Un abrazo Sofi

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