Sensualidad

IMAGINACIÓN ERÓTICA
`` La verdadera belleza no busca llamar la atención´´



El placer es infinito, la imaginación es una fuente inagotable de la que beber y no saciarse jamás.
Es experimentar intensamente los placeres de la vida

El placer puede manifestarse con la bebida, al saciar la sed, con la comida degustando sabores y texturas, descansando, soñando, jugando, con el arte, con el amor,.. y sobre todo con la imaginación.
 Podemos servirnos del poder de la imaginación. Es un acto natural que todos hacemos, por ejemplo, en nuestras fantasías sexuales. 
En tu imaginación nada es tabú. La mayoría de fantasías son un medio inofensivo y agradable para aumentar la excitación.


El masaje sensual es una oportunidad para experimentar y compartir esas imaginaciones eróticas
Tenemos un concepto muy limitado de la imaginación, que consideramos irreal y muchas irrelevante para nuestras vidas. Sin embargo es una facultad poderosa. Todo lo creado existe en primer lugar como idea en la imaginación de alguien.


En el antiguo Oriente se desarrollaron muchas prácticas mentales en las que se aplicaba el poder de la imaginación para la sanación, el placer y para alcanzar estados de conciencia. En el Taoismo y el Tantra no se considera que la mente esté separada del cuerpo, sino que está unida estrechamente a él.
Cuando el cuerpo está enfermo, nos sentimos mal. Cuando la mente está atribulada, solemos ponernos enfermos. Los chinos hablan del concepto ``cuerpo-mente´´como si fuera una sola cosa,
Al cambiar el estado de la mente se puede cambiar el del cuerpo y viceversa. El masaje físico calma la mente y la visualización erótic@-mental relaja el cuerpo.
Con este empleo de la imaginación no se pretende impedir que la persona esté presente contigo en el momento, es más bien como si le llevaras contigo a un pequeño viaje por su mundo imaginario de placer.



La fantasía me abrazó por la noche,
me rodeó con sus brazos.
Me atrapó y me puso
una anilla para marcarme como esclava suya.



SENSUALIDAD

             Mediante la sensualidad estimulamos la atracción, la reacción emocional.
En general las personas que poseen un fuerte potencial sexual tienen una práctica muy acusada, si bien no se dan cuenta, el magnetismo personal que desprenden es muy envolvente, y al entrar en contacto con ellas podemos sentirnos absorbidos en un mundo paralelo.

La sensualidad que se irradia proviene de dos fuentes diferentes, una se encuentra en el interior y la segunda en el exterior. El poder sensual interior es una facultad para emocionar y erotizar, que proviene de los pensamientos, de la energía sexual, de los sentimientos y del magnetismo personal.


Una persona sensual se deleita viendo, saboreando, tocando, oliendo y oyendo. Se relaciona con el mundo que le rodea de una forma especial, con todos sus sentidos puestos.
 Le encanta observar un paisaje, detalla las ciudades, su arquitectura, percibe a su gente, sus costumbres, el arte, las flores... Lo que ve, día a día, no se convierte en rutina, siempre descubre algo diferente.

Cuando come se regocija, degusta, transformando cada comida en un acto placentero. Siente las texturas cuando toca y goza de ellas. Se recrea en los aromas, no sólo los de la comida, sino los de la naturaleza, el olor particular de cada persona. Cuando oye, escucha. Una persona así nunca aburrirá y hará sentir percepciones diferentes a quien le acompañe.

Imagina un encuentro con alguien que se deleita en los detalles, que goza al máximo, con detenimiento. Alguien que atrae, que cautiva por su fragancia corporal , un/a hechicer@ que siente con absoluta satisfacción.
Te preguntarás si eres sensual o no. Pero la verdadera pregunta que debes
hacerte es si quieres serlo no, porque los seres humanos,todos, podemos aprender a serlo. Para ello, debemos educar a nuestros sentidos usando el poder del pensamiento y la imaginación.


 Lo primero que deberíamos hacer es descubrirnos, escucharnos para hallar y potenciar nuestros puntos más sensuales. Solemos oír que alguien que no es precisamente  bello o apuesto, es muy atractiv@ porque es muy sensual.
Se trata de usar nuestra imaginación y nuestros sentidos hasta renovarnos hacia la dirección que decidamos.